No es que no pongas de tu parte. Es que tu cuerpo ya no puede cargar con más.
Hay días en que hasta lo más pequeño —levantarte, contestar un mensaje, salir— pesa como una losa. Y eso, seguramente, te hace sentirte aún más incapaz. Soy Andrea Doadrio, psicóloga sanitaria en Hortaleza (Madrid), y te acompaño —en consulta y online— a volver a conectar contigo, sin que tengas que ponerte una máscara.
4,9 · 66 reseñas en Google
No estás roto/a. Estás agotado/a de sostener algo que llevas demasiado tiempo cargando solo/a.
Qué es la depresión
La depresión no es estar triste unos días. Es como si alguien le bajara el color y el volumen a todo: te cuesta arrancar, te cuesta disfrutar, y las cosas que antes te llenaban ahora no consigues conectar.
Se ha puesto de moda contarla de forma muy polarizada: o eres un vago, o tienes un problema gravísimo. Para mí, sobre todo, es un síntoma que aparece cuando se cae la coraza que llevabas tiempo sosteniendo: todo lo que has aguantado sin permitirte sentir —y sobre todo el enfado— acaba drenándote la energía hasta que te quedas desvitalizada/o.
No es que no valgas, ni que no pongas de tu parte. Es que nadie puede sostener todo lo que has cargado tanto tiempo.
Quizá lo estás notando así
Pasa el ratón por encima de cada una. Si te reconoces en varias, este es tu sitio.
Te cuesta un mundo levantarte y arrancar el día.
Has dejado de disfrutar de lo que antes te gustaba.
Un cansancio que no se va, duermas lo que duermas.
Te sientes vacío/a o apático/a, con una tristeza que no se marcha.
Te machacas: culpa, sensación de ser una carga, «no valgo».
Te cuesta concentrarte y decidir, todo te supera.
Que ahora no puedas con casi nada no dice nada malo de ti. Dice cuánto llevas cargando.
¿Te reconoces en varias de estas?
La depresión no es un fallo tuyo: muchas veces es tu organismo frenándote para que por fin atiendas algo que llevabas tiempo sin mirar. Con el tiempo vuelves a disfrutar de las cosas pequeñas, recuperas la energía y dejas de tratarte como tu peor enemiga/o.
Cómo es trabajar conmigo
No voy a decirte que «le pongas ganas» ni que salgas a andar y ya. Lo que cura es el vínculo: sentarme a tu lado y sostener contigo tu dolor, aunque creas que ese dolor podría con cualquiera. Para eso estoy.
Nos sentamos juntos/as
Sin que tengas que fingir que estás bien.
Miramos qué hay debajo
La depresión suele tapar algo: enfado que no te has permitido sentir, cansancio, duelos, cosas tragadas. Lo miramos con cariño.
Vuelves a conectar
Recuperas poco a poco la energía y las ganas. Vuelves a sentir cosas que ya dabas por perdidas.
La depresión tiene muchas caras
No siempre es estar en la cama sin poder más. A veces es más silenciosa. Estas son algunas de las que más veo en consulta:
- Depresión «de manual»: tristeza, apatía y no poder con casi nada durante semanas.
- Depresión sonriente: por fuera ríes y funcionas con normalidad, y por dentro te sientes vacío/a. Casi nadie a tu alrededor se da cuenta, porque tienes una máscara sonriente, pero eso hace que te sientas más desconectado/a de las personas y más aislado/a. Se habla poco de ella y es de las más importantes.
- Distimia: una tristeza de fondo, más suave pero constante, que llevas arrastrando años.
- Depresión estacional: con el cambio de estación o la falta de luz te hundes más.
- Tras una pérdida o un cambio vital: a veces el duelo se enquista y se vuelve depresión.
- Sensación de vacío o sinsentido: lo tienes todo, pero aún así no te sientes satisfecho/a. Lo trabajamos también desde la terapia existencial.
- Depresión y ansiedad juntas: por fuera funcionas, por dentro estás hundida/o y en tensión. Mira también ansiedad.
Cuando se cae la coraza aparece alguien que ha sufrido mucho tiempo y, por fin, alguien que puede aprender a vivir de otra manera más libre y honesta.

Hola, soy Andrea
¿Alguna vez has sentido que cargabas tú sola/o con algo, deseando que alguien se sentara a tu lado? Yo sí. Y de ahí nace todo esto.
Me hice psicóloga porque conozco de cerca esa sensación de sentirse sola, y no quiero que nadie tenga que atravesar sus momentos difíciles sin compañía. Mi trabajo es, sencillamente, sentarme a tu lado.
Fuera de consulta me vas a encontrar viajando para probar la comida más rara que exista, con un libro de Brandon Sanderson o el anime de la temporada, y haciéndole mil fotos a mi perro Korgo 🐶. Si te apetece que te acompañe, aquí estoy.
Cuídateme. Un abrazo, Andrea.Psicóloga sanitaria y social · Colegiada M-32242 · EMDR e hipnoterapia
Dos formas de acompañarte
¿Empezamos? Me importa que te importe.
Preguntas frecuentes
¿Cómo es el primer contacto?
Antes de nada nos conocemos en una llamada corta de 15 minutos, gratuita y sin compromiso. Me cuentas qué te pasa, resolvemos dudas y vemos si encajamos. Sin prisa y sin tener que preparar nada.
¿Es lo mismo estar triste que tener depresión?
No. La tristeza es una emoción normal y pasajera. La depresión se queda, te apaga las ganas y la energía, y afecta a tu día a día durante semanas o meses. Si llevas tiempo así, merece la pena mirarlo.
¿Necesito medicación?
No siempre. Muchas depresiones se trabajan bien solo con terapia. En algunos casos la medicación —pautada por un médico o psiquiatra— ayuda a sostener el proceso. Yo no receto, pero si veo que puede ayudarte, te lo digo y trabajamos coordinadas.
¿La depresión se supera?
Sí. No es un rasgo tuyo ni una condena: es un estado, y se sale de él. Con acompañamiento, tiempo y cambios sostenibles, la energía y las ganas vuelven. Vamos a tu ritmo, sin exigirte también aquí.
¿Puedo tener depresión aunque no tenga «motivos» para estar así?
Sí, y no necesitas justificar cómo te sientes. Sentirte mal «teniéndolo todo» es, de hecho, de lo que más culpa genera y más aísla. No estás siendo desagradecida/o ni exagerando: lo estás pasando mal, y eso ya es motivo suficiente para pedir ayuda.
¿Y si no me apetece nada, ni siquiera empezar terapia?
Es de lo más habitual en la depresión, y no significa que no vayas a poder. Justo por eso el primer paso lo ponemos fácil: una llamada corta, sin que tengas que preparar nada ni saber explicarlo bien. Solo aparecer ya es suficiente para empezar.
¿Cuánto se tarda en notar mejoría?
Depende de cada persona y de su historia, así que no te voy a dar un número exacto. Lo que sí suele pasar es que, con acompañamiento, el simple hecho de dejar de cargarlo sola/o empieza a aliviar antes de lo que esperabas.
¿Funciona la terapia online?
Sí. Atiendo en mi consulta de Hortaleza y online para toda España. Lo que cura es el vínculo, no el lugar.
Quienes ya han pasado por aquí
4,9 sobre 5 · 66 reseñas reales en Google.
¿Damos el primer paso?
C. de Pobla de Segur 18, 28033 Madrid · Lunes a viernes de 10:00 a 20:00
¿Prefieres escribirme? Rellena el formulario de contacto · cómo llegar →